Entendiendo la fuga: Cómo los padres pueden proteger a los niños con autismo

Entendiendo la fuga: Cómo los padres pueden proteger a los niños con autismo

La fuga es cuando un niño sale de un área segura sin permiso y puede conducir a accidentes y resultados peligrosos. Aproximadamente el 50% de los niños autistas han intentado fugarse. Comprender por qué los niños autistas se fugan e implementar estrategias para prevenirlo son pasos cruciales para garantizar su seguridad.

 

¿Qué es la fuga?

La fuga se refiere a cuando un niño se aleja o se escapa de un lugar seguro y supervisado. También se conoce como vagar, desbocamiento, despegar o huir. Este comportamiento es común entre los niños autistas. Puede ser muy peligroso porque pone al niño en riesgo de perderse, ahogarse o ser atropellado por un automóvil.

 

¿Por qué los niños con autismo se fugan?

Los niños autistas se fugan por una variedad de razones. A continuación se presentan algunos puntos clave para ayudar a comprender por qué los niños autistas podrían fugarse:

  • Habilidades de comunicación limitadas: los niños con habilidades de comunicación limitadas tienen más probabilidades de fugarse. Esto significa que si su hijo no habla, usa imágenes o gestos para comunicarse, podría correr un mayor riesgo. Estos niños podrían fugarse porque tienen problemas para expresar sus necesidades.
  • Búsqueda de objetos o lugares deseados: los niños pueden fugarse para alcanzar algo que desean, como un juguete o un lugar favorito.
  • Escapar de entornos estresantes: los ruidos fuertes, los lugares llenos de gente o los entornos desconocidos pueden causar estrés entre las personas autistas, lo que puede llevarlas a fugarse de la incomodidad.
  • Refuerzo positivo/disfrute de correr o ser perseguido: muchos niños autistas pueden fugarse porque disfrutan de correr o ser perseguidos. Si el niño sabe que huir resultará en una persecución, la atención y la interacción del cuidador pueden servir como recompensa.

 

¿Cómo proteger a los niños con autismo bajo su cuidado?

Para proteger a un niño autista de la fuga, puede implementar varias estrategias y precauciones:

Intervenciones conductuales: la terapia de análisis conductual aplicado (ACA) es eficaz para identificar las razones por las que un niño se fuga y puede enseñar comportamientos más seguros. Esto permite un enfoque personalizado para abordar la causa raíz de la fuga de un niño.

 

Prácticas preventivas

  • Supervisión frecuente: asegúrese de revisar a su hijo con regularidad. Poner un cronómetro puede ser un recordatorio útil.
  • Refuerzo positivo: elogie o recompense a su hijo cuando no intente escaparse. Esto promueve y alienta a los niños a permanecer en áreas seguras.
  • Entrenamiento de identificación: si es posible, enséñele a su hijo a recitar su nombre, dirección y número de teléfono o lleve esta información consigo.

 

Precauciones físicas en el hogar

  • Cerraduras: las cerraduras son la medida preventiva más común para que un niño no pueda salir de casa sin supervisión.
  • Sistemas de alarma para el hogar: instalar sistemas de alarma para el hogar o alarmas inalámbricas puede ser muy eficaz. Es útil utilizar sistemas de alarma que emitan una señal sonora cuando se abre una puerta o una ventana.

 

Concientización de la comunidad: informar a los vecinos, líderes comunitarios, empresas locales o la policía local sobre la tendencia de su hijo a fugarse puede ayudar a vigilarlo o a responder más rápidamente si desaparece.

 

Dispositivos de seguridad

  • Pulseras de identificación médica: si su hijo desaparece, estas pulseras pueden proporcionar información importante si alguien que no lo conoce lo encuentra.
  • Dispositivos de seguimiento: un dispositivo de seguimiento GPS puede ayudar a localizar rápidamente a su hijo si se escapa.
  • Marcadores visuales: proporcionar señales o pistas visuales puede recordarle a su hijo que no debe abandonar ciertas áreas.

 

Abordar la fuga en niños con autismo requiere un enfoque personalizado, ya que cada niño es único y puede fugarse por diferentes razones. Los padres deben determinar las estrategias más apropiadas para garantizar la seguridad y el bienestar de sus hijos. Siempre busque la orientación de un médico o proveedor de atención médica si tiene preguntas o inquietudes sobre cómo controlar el comportamiento de fuga de su hijo.

 

Artículo de: Jessica Charm Watkins y The Autism ToolKit

 

Fuentes

https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1362361316644732?casa_token=9z2E4B4YGwQAAAAA%3Ab8F5FvuqMKkzqJV8T3gslLXcKbAT1WNpIEwQFJv2DX1Qy2zFp6fPRFnX52gCjw1fQKljn8xKK232

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/aur.2114?casa_token=Ey7Yeb2ZiZ4AAAAA%3AI44iJPxMBfyJO5iXGa-N5Ojt0UUCRVswOZhFbVteJe2OLBreUeQIW27iGGjFJWK2x6Qu9zLlcGPYDgM

https://www.marcus.org/autism-resources/autism-tips-and-resources/what-to-do-when-your-child-elopes