¿Por qué la disciplina adicional no “arreglará” a los niños con autismo?

¿Por qué la disciplina adicional no “arreglará” a los niños con autismo?

La crianza y la disciplina de los niños autistas conllevan desafíos únicos. La disciplina es un elemento clave para garantizar el bienestar y la seguridad del niño. Cuando se implementa correctamente, la disciplina puede brindar estructura, seguridad y una sensación de previsibilidad para los niños autistas. Sin embargo, es fundamental encontrar el equilibrio adecuado, ya que la disciplina adicional puede ser contraproducente.

Es posible que los padres no comprendan completamente cómo los niños con autismo procesan la información sensorial, lo que puede llevar a conductas problemáticas como crisis o evasión. Algunos padres también pueden sentir que la conducta de su hijo autista refleja mal su forma de criar a los niños, lo que puede llevarlos a sentirse presionados a corregir estas conductas para que se ajusten a las normas y expectativas sociales. Sin embargo, disciplinar excesivamente a los niños autistas pasa por alto las necesidades únicas del niño y también puede causarle más estrés y daño.

 

Los peligros de disciplinar excesivamente a los niños con autismo

Disciplinar a los niños autistas requiere un enfoque cuidadoso para evitar consecuencias negativas. La disciplina excesiva puede generar frustración tanto en los padres como en el niño, lo que genera mayor confusión y malentendidos. Cuando un niño no comprende completamente las razones de la disciplina, puede aumentar la ansiedad y el estrés, y afectar negativamente su autoestima. Esto puede hacer que los niños estén menos motivados para participar en conductas positivas, lo que complica aún más la situación. A continuación, analizamos algunas de las consecuencias de disciplinar excesivamente a los niños con autismo.

 

Aumento de la ansiedad, el estrés y los comportamientos problemáticos

  • La disciplina excesiva puede abrumar a los niños autistas. Es posible que no puedan seguir una lista larga y complicada de reglas.
  • Demasiadas reglas pueden hacerlos sentir incomprendidos. Crear reglas para dirigir el comportamiento de un niño sin comprender por qué tiene ciertas conductas puede crear una desconexión entre los niños y los padres.
  • El aumento del estrés debido a una disciplina excesiva puede exacerbar los problemas de conducta.

 

Falta de Comunicación y Malentendidos

  • Los niños con autismo pueden tener dificultades para comprender las razones que hay detrás de una disciplina adicional. Si se presiona a los niños para que sigan muchas reglas que no entienden, probablemente no las cumplan. Como resultado, cuando se disciplina a los niños por no seguir las reglas, pueden sentir que se los está castigando sin motivo.
  • El mayor nivel de severidad puede causar más confusión e imprevisibilidad para el niño.
  • La falta de comunicación puede generar frustración tanto para el niño como para el padre, lo que da como resultado un ciclo negativo de comportamiento y disciplina.

 

Efectos Nocivos Sobre la Autoestima

  • La disciplina severa, como los castigos frecuentes, puede dañar la autoestima de un niño y hacer que se sienta incapaz de cumplir con las expectativas.
  • El refuerzo negativo constante, como quitarle su juguete o actividad favorita, puede disminuir su motivación para participar en comportamientos positivos.

 

Consejos para Disciplinar a Niños con Autismo

Al disciplinar a los niños autistas es importante usar estrategias que promuevan comportamientos positivos. Reglas, rutinas y límites consistentes proporcionan un entorno estable. El uso de ayudas visuales que promueven la estructura y la rutina enseñan el autocontrol y ayudan a los niños a entender lo que se espera de ellos. Además, el uso de refuerzos positivos no solo fomenta los buenos comportamientos, sino que también aumenta la confianza. A continuación se presentan algunas pautas a utilizar para disciplinar a los niños autistas.

 

Estructura y rutina

  • Los niños autistas se desarrollan mejor en entornos donde las rutinas son claras y consistentes.
  • La estructura y los horarios predecibles ayudan a disminuir los comportamientos problemáticos y facilitan las transiciones diarias.

 

Coherencia

  • Las reglas consistentes y los límites claros enseñan a los niños autistas sobre las consecuencias y los ayudan a desarrollar el autocontrol.
  • El uso de ayudas visuales, como gráficos u horarios, ayuda a los niños autistas a anticipar lo que se espera de ellos y a reforzar las rutinas.

 

Refuerzo positivo

  • El refuerzo positivo fomenta los comportamientos deseables al tiempo que promueve el desarrollo social y la confianza.
  • Concéntrese en recompensar los comportamientos positivos en lugar de castigar los comportamientos negativos.

Es importante reconocer que cada niño autista es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Sea paciente y dele tiempo a su hijo para que se adapte a las nuevas reglas y rutinas. Tenga en cuenta que los contratiempos son parte del proceso de aprendizaje y que la paciencia es fundamental para transitar su camino único. Al ser constantes, usar el refuerzo positivo y comunicarse con claridad, los padres pueden crear un entorno propicio que ayude a su hijo a tener éxito.

Si necesita ayuda o teme por su seguridad, comuníquese con un especialista en conducta o un proveedor de atención médica local.

 

Artículo de: Jessica Charm Watkins y The Autism ToolKit

 

Fuentes

https://link.springer.com/article/10.1007/s10882-019-09715-y
https://www.autismparentingmagazine.com/disciplining-autistic-child/